
Una historia que tu hijo va a querer seguir
Robbie es un robot pequeño que cae en el patio de Anna y cree que su luz parpadea porque está descompuesto. En cada nivel, tu hijo lo ayuda a entender qué le pasa por dentro, y de paso se entiende un poco mejor a sí mismo.



Cada nivel es un nuevo episodio
Historietas con voces y música, una frase clara a la vez. Cada episodio se corta en lo más interesante, y tu hijo quiere saber qué sigue.

Cerca de la mitad de un nivel es jugar
Atrapar y ordenar, buscar con un escáner o una linterna, recorrer la casa, respirar juntos, preparar un sándwich, construir, armar una palabra. Las respuestas se leen en voz alta, así que puede jugar incluso quien aún no lee.

Aquí equivocarse no da miedo
Nada de cruces rojas ni vidas que perder. Si una respuesta no encaja, un personaje le da una pista y tu hijo vuelve a intentar.








Un poco cada día
Un nivel dura unos 10 minutos. Cada día de práctica carga la batería de Robbie, y una buena semana trae algo nuevo a su cuarto.







